Durante el mes de mayo, los precios de los 24 alimentos que integran la canasta del Indicador de Precios en Origen y Destino (IPOD) se multiplicaron 3,83 veces del campo (origen) a la góndola (destino).
Por cada $ 1 que obtuvo el productor, el consumidor pagó $ 3,83 en góndola. Por otro lado, en promedio, la participación del productor explicó el 27% de los precios de venta final, 3,7 puntos porcentuales por debajo del mes anterior.

Respecto a la magnitud de las brechas unitarias, la mayor disparidad de precios entre el productor y el consumidor se localizó en la naranja (13,2 veces), la mandarina (12,6) y el limón (12,5). Por el contrario, la frutilla (1,3), el huevo (2,3) y el pollo (2,4) presentaron los márgenes más bajos del período.

Precios al productor
El Índice de Precios en Origen mide la evolución del precio al productor de la canasta IPOD como agregado de los 24 índices elementales que lo componen, utilizando una estructura de ponderación fija basada en los datos de finalidad del gasto correspondientes a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Durante mayo, el precio en origen de la canasta IPOD experimentó un incremento del 52,9% en su variación interanual. Por su parte, el acumulado de los últimos 12 meses reflejó una suba del 22,5%, mientras que la medición intermensual evidenció un leve retroceso del 2,5%.
Respecto a los hechos más relevantes de mayo se destacó la suba del tomate. Las bajas temperaturas de la temporada provocaron escasez en diversas regiones del país. Así se impulsaron al alza tanto los valores recibidos por el productor en la tranquera del campo como los precios que abonaron los consumidores en góndola. A esto se le sumó el impacto del cambio estacional y las tareas de preparación para la siembra invernal.

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